Tendencias: cócteles artesanos (presentación Cocktailsperquesi)

¿Qué demonios es un cóctel artesano? En el espinoso jardín de responderse esta pregunta se ha metido hace poco mi amigo Mauri Jiménez. Os hablé ya de él cuando escribía acerca de la fiesta de presentación de este blog -cómo pasa el tiempo, un año atrás-, y hace muy poco ha renovado la imagen, la web y el enfoque mismo de su empresa, Cocktailsperquèsí, que se dedica a catering, formación y consultoría de cócteles.

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Con esta pregunta en la cabeza, los últimos meses sé que ha ido trabajando sobre la idea de las bebidas artesanas, mientras se formulaba muchas preguntas sobre el futuro de la coctelería, la forma de crear una carta de cócteles o de qué buscan los clientes de los bares. Y si afirmo que lo sé no es por telepatía ni por investigación periodística, sino porque he tenido la suerte de ser una de las varias personas con las que estuvo discutiendo todos estos temas, lo que me ha hecho plantearme a mí también el quo vadis del sector. Su visión se ha concretado en un interesante decálogo sobre qué son los cócteles artesanos y en una didáctica carta-infografía que informa al primer golpe de visita del mapa de sabores de toda su oferta.

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Todo esto nos lo contó recientemente el propio Mauri en una fiesta en el Bitter Bar de Barcelona (uno de mis lugares favoritos en los que beber, últimamente), durante la que pudimos crear algunas de las creaciones de la carta nueva. Mi favorita, y creo que la de muchos, fue el Mahón Sour que encabeza este texto, pero había muchas más, que ilustraban distintas tendencias actuales (bajos en alcohol, envejecidos en barrica, para compartir…). Si queréis descubrirlas, visitad su bonita y cálida nueva web, o, mejor aún, pedidle que os monte la barra en vuestra próxima fiesta. Disfrutaréis de los cócteles, que es el verdadero “porque sí” de tomarlos.

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Noticias breves: curso Alberto Pizarro, Jazz & Cooking Valencia

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Recupero la sección de agenda y novedades del blog para comunicaros dos “saraos” próximos con buena pinta. Por un lado, la gente de Cocktail Lab nos comenta que ha comenzado a colaborar con la prestigiosa escuela de cocina Hoffman de Barcelona para ofrecer en ella cursos de coctelería. Irán a cargo de Alberto Pizarro, de Bobby Gin (y ganador de la Diageo-World Class 2011, Mejor Barman del Año en Fibar 2014, Teichené, ACR-Rum… ¡no sabemos cuándo duerme!), y el primero tendrá lugar el 20 de noviembre de 18:00 a 20:00. Su precio es de 90€ y en el se impartirán fundamentos de coctelería y recetario clásico. Podéis encontrar más información aquí.

El otro evento nos llega de la mano de Fever-tree, que participará en el festival Jazz & Cooking de gastronomía y jazz (no iba a ser de coches, claro) junto a la marca de destilados VanDyck, con la que han creado una serie de combinados inspirados por grandes nombres del jazz (Miles Davis, Billie Holiday…). Podréis probarlos en la Rambleta de Valencia este viernes 6 de noviembre. Más información aquí.

Recordad que podéis hacernos llegar vuestras convocatorias y notas de prensa a unaodoscopas (arroba) gmail (punto) com.

Bares: Solange estrena carta inspirada en James Bond

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Solange. (Foto de George Restrepo).

Solange no es sólo el nombre de la hermana de Beyoncé, sino que también lo lleva una de las más conocidas chicas Bond, y uno de los bares de cócteles de más éxito de Barcelona. Abierto hace apenas un año, cuando parecía que ya no quedaba sitio en la calle Aribau para más coctelerías, Solange era una apuesta algo arriesgada por su estética clásica y sofisticada, algo alejada del espíritu del moderneo. De entrada, la apuesta de Alfredo Pernía -de ilustre familia mezcladora, creadores del Tándem, unas cuantas manzanas más abajo- estaba en crear un local que no remitiera a ninguna época concreta. Ni a garitos a lo Jerry Thomas, ni speakeasies, ni años sesenta, sino a un cierto lujo intemporal. Y todo, desde las lámparas hasta la cristalería, sigue una misma imagen, cuyo único referente estético pueda ser la guarida de un supermalo de la serie Bond. Hay bares en las que una se siente con más ganas de charlar y discutir, en otros a apetece reírse, y en algunos una se siente bastante (más) elegante y sofisticada de lo que es. Así que entre lámparas de cristal y vasos tallados, casi te puedes imaginar a ti misma intentando sirlarle una maleta con códigos nucleares a 007.

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Pernía, Alfredo Pernía.

La nueva carta del Solange, que Pernía ha creado junto a Miguel Pérez (anteriormente con Mario Sandoval, en Madrid) y Gustavo Darrigo, va más allá de la mera evocación de los martinis de James Bond, que ya sabemos que una traducción loca convirtió en mezclado, no agitado. Su apuesta es más ambiciosa y más allá de la mera transcripción de referencias cocteleras del universo de Ian Fleming busca convertir la carta casi casi en una aventura interactiva o un juego de rol. El término “gamificación” se ha sobreutilizado en el mundo empresarial, pero si un negocio hay susceptible de tomar tintes lúdicos, ése es el de dar de beber. Se trata pues de una carta que apetece probar no sólo por los propios cócteles, sino por su cuidado y divertido envoltorio, una experiencia en sí misma.

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Rosa Klebb, sedienta de “sangre”.

Nosotros pudimos probar una buena muestra del menú recientemente, acompañada -por suerte- de algunos platos para maridarla y así valorar un poco su dimensión (con la consiguiente siestaza posterior…). Al parecer, en el futuro es posible que se lleven a cabo iniciativas similares abiertas a la clientela en general, aunque por el propio formato del local, de momento será para grupos reducidos.

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El Señorito, similar a un Adonis (e igualmente rico).

Respecto al contenido del menú, según nos contó el equipo de Solange, hay una apuesta por combinados fáciles de beber, frutales y algo ácidos, en la que no faltan copas para compartir y cócteles sin alcohol. Obviamente, están muy bien preparados -no voy a descubrir yo ahora quiénes son estos bartenders- pero hay que saludar su capacidad de sorprender estéticamente, del pequeño momento de sorpresa deliciosa que supone pedir uno de estos combinados y que junto a la copa aparezca un sobre con una misión, o que se “desbloqueen” cinco cócteles secretos más de la carta. ¿Artificio? Sí, vale. Pero la teatralidad está en el alma de la coctelería. Lo del “showcooking” no lo inventaron los cocineros.

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Miguel Pérez, Alfredo Pernía, Gustavo Darrigo (Foto de George Restrepo).

El Rosa Klebb, nombre de mala malosa de la RDA, llega junto a una bolsa de sangre bloodymariosa y una bala llena de pimienta. El Blue Ringed Octopus remite a la estética ochentera del 007 de Roger Moore. Otros llegan ahumados, vestidos, acompañados de música… Se nos pidió que no destripáramos las sorpresas de la nueva carta de Solange y no seré yo quién lo haga. Al contrario, me quedo con ganas de volver pronto y descubrir las que, a buen seguro, aún quedan ocultas.

Solange Barcelona. Aribau, 143, Barcelona. Telf 931 64 36 25

Eventos: Sant Ponç y la Semana del Chartreuse

(C) Wikicommons

San Poncio. En tus manos encomiendo mi espíritu. (C) Wikicommons

Hoy se celebra la festividad de Sant Ponç o San Poncio, que es el patrón de los herbolarios, y de quien cuenta la leyenda que, llegado a Barcelona huyendo de los romanos, curó una serie de epidemias a base de pociones de hierbajos, y desde entonces que cada once de mayo se celebra en la Calle Hospital la Feria de Sant Ponç, a la que, si estáis por aquí, os recomendamos que vayáis a la caza de material para preparar ratafías o vermuts. Porque ya sabemos que los oficios de herbolario y licorero son primos hermanos. Y si a ello le sumamos el casi monopolio eclesiástico sobre la preparación de alcoholes, pues normal que toque celebrar como dios manda (juego de palabras no aprobado por el Tribunal de La Haya) la fiesta de Sant Ponç y la Semana del Chartreuse.

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Feria de Sant Ponç. Barcelona, años 30. Merletti. Col·lecció Merletti / IEFC

Posiblemente no sea coincidencia, pues, que el día 16 se celebre en todo el mundo el Día del Chartreuse. Se trata de un licor de hierbas macerado de procedencia eclesiástica y presuntas virtudes curativas, que elaboran monjes cartujos desde -según la marca- que en 1605 el rey Enrique IV de Francia les entregara un manuscrito con la receta de un Elixir de larga vida. El Chartreuse se elaboró durante muchos años también en Tarragona y las botellas que se produjeron allí hasta finales de los ochenta alcanzan precios de escándalo. Lo de la larga vida no sabemos si será cierto; lo que sí es verdad es que el Chartreuse forma parte de bastantes cócteles clásicos y presta su sabor anisado a la imaginación de muchos bartenders modernos. Nada mejor, pues, que hacer una ruta por los locales participantes en este Chartreuse day y descubrir las infinitas posibilidades ¿curativas? de este licor anisado.

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Padres cartujos: sobrellevando el voto de silencio con alcohol desde 1605

Bares de Barcelona:

  • Aigua del Carmen
  • Ajoblanco
  • Armari
  • Boadas
  • Bobby Gin
  • Boca Chica
  • Caribbean Club
  • Collage
  • Coppelia Husa
  • El Paraigua
  • Elephanta
  • Gorilla Bar
  • Ideal Cocktail Bar
  • Konbe
  • L’Entresol
  • Luz de Gas Bar
  • Negroni
  • Niño Viejo
  • Pesca Salada Bar
  • Slow
  • Solange Cocktails & Luxury Spirits
  • Stoke Bar
  • Tandem Cocktail Bar
  • The Serras ***** Luxury Boutique Hotel
  • Torre rosa
  • Velcro Bar
  • Woody Bar

Otras ciudades:

  • Maverick (Figueras)
  • Nykteri’s Cocktail Bar (Girona)
  • Majestic Premium Bar (León)
  • 1862 Dry Bar (Madrid)
  • Raíces (Sevilla)

Más información:

Coctelería creativa

Bares: cócteles con maridaje en Boca Chica

Brandstorming y tartar de atún (c) Boca Grande

Brandstorming y tartar de atún de Boca Chica

Maridaje: la palabra no puede estar más de moda. Aunque la idea de combinar armoniosamente comida y bebida no es nueva, siempre ha existido cierto pudor a la hora de hacer coincidir cócteles con comida. Al fin y al cabo, los americanos tienen la expresión “three martini lunch” para referirse a una comida de trabajo gone wild. Pero si quizás el mediodía no sea el mejor momento para mezclar alcohol y vianda, la noche, y el relax, casi lo piden a gritos. Hace unos días hablábamos de la propuesta de Ángel León en el Banker’s, que, si bien no es estrictamente un maridaje, sí que cuenta con cierta voluntad de armonizar sabores entre platos y copas. Pero en Barcelona se están haciendo muchas más cosas en este sentido: los menús maridados del Bar 68, el menú con medios cócteles del Espai Kru, y ahora este Paired your Boca. Éste es el curioso nombre que recibe la propuesta del Boca Chica, el hermano-bar del restaurante Boca Grande, en Barcelona, situado en su piso superior, y en el que sólo se puede reservar si se quiere cenar en uno u en otro establecimiento. Planteado por el Bar Manager Sergio Padilla y el chef David Serra, el menú fue creado a iniciativa de uno de los bartenders del local -al césar lo que es del césar- y lo primero que llama la atención sobre el mismo es la inmensa atención que se ha puesto en los detalles. No sólo porque cuenta con muchos ingredientes personalizados y artesanos en la parte de los cócteles -algo que se está convirtiendo ya en el grado cero de la coctelería- sino en otras cuestiones algo menos evidentes. Por ejemplo, el bajo contenido de alcohol de los combinados, que salvando alguna excepción no superan en graduación la de una copa de vino y que permite no terminar la cena bailando la conga con la corbata a modo de diadema. Pero también la voluntad de trabajar armonías y contrastes a partir de recetas de comida que puedan gustar popularmente, así como de ofrecer presentaciones resultonas que no desmerezcan a la decoración del ubicuo Lázaro Rosa Violán, y el control absoluto de los tiempos -algo que quizás no resulta evidente para el cliente, pero que es esencial- de modo que cóctel y plato estén listos a la vez.

Amarporamar y mousse de foie

Amar por amar y mousse de foie

Me gustó especialmente el combo entre el Brainstorming y el tartar de atún. El Brainstorming es un cóctel que lleva vodka Ciroc, sake, albahaca, licor de manzana verde Khury, zumo de lima y genjibre. Una combinación muy fresca que arrastraba muy bien un plato graso como un tartar de atún sobre una base aguacate. Me gustaron también mucho, aunque no tan locamenti, las combinaciones del Friendly 75 -una versión más perfumada del French 75– con el tartar de salmón, y el del Tokyo, un cóctel con perfume cítrico y especiado que acompañaba a un estupendo strudel de manzana. El resto de platos y combinados me gustó también; aunque igual no tanto su combinación. El contraste entre el seco Amar por Amar con el brazo de gitano de foie no me acabó de convencer tanto, y la primera combinación entre el Bloody del Chef y las cortezas de bacalao y la ostra era posiblemente la menos sorprendente de todas, si bien en todos los casos tanto bebida como comida eran muy agradables.

Tokyo y strudel de manzana

Tokyo y strudel de manzana

Los precios de los maridajes oscilan entre los 13,5€ (por el Bloody del chef con una ostra francesa) hasta los 41€ (por un Nara Reserva, que es un combinado con base de vermouth, y, por lo que deduzco de la carta negroniesco, envejecido en barrica; con unas vieiras). El Boca Chica está abierto cada día de 17:00 a 02:00, en el Passatge de la Concepció, 12 de Barcelona. Su teléfono es el (93) 467 51 49.